Un Sant Jordi más sostenible

Queda nada y menos para uno de los días más significativos en muchos lugares: Sant Jordi.

Sant Jordi coincide con el día del libro y, como en muchos otras regiones, en Cataluña es un día muy especial, donde las calles se visten de gala y la gente sale en marea a pasear y cotillear las infinitas paradas de librerías y editoriales que llenan las calles.

El modelo de consumo, como en muchos otros sectores, ha hecho que Sant Jordi acabe siendo una fiesta consumista. En la que se consumen libros y rosas, si. Pero muchas. Y, obviamente, eso tiene sus consecuencias.

Además del, en muchos casos, consumo injustificado de libros (de libros que jamás se leerán) la venta de rosas acarrea importantes consecuencias. Solo el 15% de las rosas que se venden ese día son de producción local, especialmente del Maresme. El 85% restante llegan de países como Holanda, Colombia, Ecuador o Kenia. Esto conlleva un consumo absurdo de combustibles fósiles con sus correspondientes emisiones en el transporte. Además, difícilmente podemos conocer las condiciones laborales de las personas que trabajan en la producción, al igual que el gran impacto en los ecosistemas por el gran consumo de agua i la utilización de químicos. Por último, son rosas que apenas duraran unos días. Es bastante triste, ¿no? Toda su belleza marchitada para expresar emociones humanas.

Por eso, este año os proponemos 3 modelos diferentes de rosas pensadas para reutilizar y transformar materiales que podéis hacer con niñas y niños. Así, podremos regalar un montón de rosas sin necesidad de perjudicar a nadie.

Además, estos días de fiesta nos van a permitir poder hacerlas sin prisa.

¿Vamos allá?

Rosas de papel 

El papel es uno de los materiales que solemos tener más accesibles y, además, podemos aprovechar para reutilizar. Trozos de papel de regalo, de periódico o pintados por niñas y niños mismos.


Este modelo es de dibujos.net y le podemos agregar un palito en el centro  que haga de tallo de la flor.


Rosas de tela

Todas tenemos en casa alguna tela vieja que ya no usamos y que podemos aprovechar para hacer unas rosas super bonitas, como estas de Planeta Costura.

Se trata de hacer pequeños círculos que uniremos por la base a la vez que le damos forma.

Rosas de plástico

Ya somos todas conscientes de lo muy perjudicial que es el plástico, no solo por el costo energético en su producción, sino también por las terribles consecuencias que tiene su vida para el medio ambiente y todos los animales que viven en el planeta.

A pesar de eso, seguimos consumiendo plástico como si no hubiera mañana y cada día, miles de kilos de este material son tirados a la basura.

Por eso, buscarles otro uso, que alargará su vida útil y evitará que, después de un solo uso, vaya a la basura. Aunque cada vez lo reducimos más, seguro que conocéis a alguien que todavía consume botellas de plástico y a quien podéis pedirle alguna para hacer manualidades.

Aquí tenéis un tutorial muy sencillo para poder hacerlas y decorarlas como más os guste

Ya veis, tres alternativas que nos evitaran comprar rosas venidas de lejos y con una huella ecológica enorme.

Que, ¿os apuntáis a un Sant Jordi más sostenible?

Si os ha gustado el contenido de esta entrada, ¡compartidla! Seguro que hay un montón de familias y profesionales de la educación que eligen sumarse al Sant Jordi más sostenible.

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