5 trucos para que niños y niñas eviten los plásticos de un solo uso

La semana pasada en todo el país se llevo a cabo una campaña de boicot al uso y desperdicio de plásticos de un solo uso. Son, mayoritariamente, aquellos que envuelven alimentos u objetos que compramos.

Muchísima gente se unió, lo que demuestra que cada día somo más quienes tenemos en cuenta el efecto de nuestros hábitos en el planeta y el resto de habitantes.

Es importante trabajar el tema de los residuos: la gran mayoría de ellos, a pesar de la gestión que se puede llegar a hacer, acaban en el medio ambiente (ya sea incinerados, enterrados o reciclados) y, por tanto, acaban afectando no solo a los seres humano. Los otros animales, con los que compartimos planeta, se ven terriblemente afectados por nuestros residuos.

Sin embargo, este cambio de hábitos al principio puede ser algo abrumador. REDUCIRLOS es el primer paso, ya que hay un montón de residuos generados fácilmente evitables. así que hoy queríamos compartir con vosotras 5 trucos para evitar plásticos de un solo uso, pero relacionados con la infancia. Aunque algunos de estos trucos están muy extendidos, os sorprendería la cantidad de familias que todavía arrastran viejos e insostenibles hábitos.

¡Vamos a ello!

  • Bock’n’roll: cada día las papeleras de muchos colegios se llenan con centenares de bolas de papel de aluminio que habían protegido los bocadillos de las niñas y niños. Un papel de aluminio que ha tenido una vida útil de pocas horas y cuya fabricación y gestión como residuo implica energía y recursos. Así que para evitarlo podemos hacernos con un bock’n’roll, una tela preparada específicamente para proteger bocadillos y otros alimentos. Limpiarlo es tan fácil como pasar un trapo húmedo o ponerlo en la lavadora. Con un solo objeto podemos evitar decenas de trozos de papel de aluminio.

  • Fiambrera: Otra opción para evitar el papel de aluminio de almuerzos y meriendas y perfecta para fruta, frutos secos, etc. es la clásica fiambrera. Aunque elijamos una de plástico por comodidad, tendrá muchísimos usos y evitará el gasto de otros materiales de un solo uso. Además, existen otros materiales alternativos, como el bambú o el acero inoxidable, que sin ser pesados como el cristal, son más resistentes y sostenibles.

  • Cantimplora: os parecería mentira la cantidad de niñas y niños que gastan a diario una o dos botellitas de agua. Más teniendo en cuenta que en los colegios disponen de grifos y fuentes. Más teniendo en cuenta que llevamos décadas usando cantimploras para llevar agua de excursión. Al igual que con las fiambreras, el acero inoxidable es una alternativa duradera y sostenible a las cantimploras de plástico.

  • Pajita reutilizable: millones de ellas ya dan vueltas por el mar, acosando y matando a decenas de animales cada día. 3 segundos de uso para las nefastas consecuencias que tienen. Pero existe la opción reutilizable: pajitas de acero fáciles de limpiar gracias a un cepillito. Con lo poco pesan, son perfectas para que los peques la lleven siempre en la mochila, preparadas para cuando puedan necesitarla.
  • Boli recargable: a menudo no somos conscientes de los muchos residuos que genera el material de oficina o de la escuela. Y los bolis son uno de ellos. Antaño era común recargarlos, sin embargo hemos perdido la costumbre y recuperarla sería magnífica. Aún asumiendo que algunos se perderán, la reducción de residuos puede ser considerable si nos pasamos a este tipo de bolígrafos.

 

 

Así que ya veis, con estas 5 opciones podemos reducir significativamente los residuos plásticos de uno o pocos usos (como los bolis) que generan las niñas y niños en el cole, y así colaborar con la construcción de un mundo más sostenible y seguro para TODOS sus habitantes.

Esperamos que estos consejos os hayan resultado útiles y, si es así, os pedimos que compartáis esta entrada para llegar a un montón de gente.

 

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